sábado 26 de diciembre de 2009

Baila, Victoria


La piel de gallina, dos lagrimillas a punto de escaparse y un nudo en el pecho. El baile de la Victoria, increíble en la película. Y es que el arte es eso, la capacidad de expresarte creando belleza. Y no todo el mundo sabe hacerlo.

Me parto

Esta es la felicitación navideña que La Pierna Audiovisual (con quien fui a Dominicana) grabó allí para deleitarnos estos días. Supongo que para que haga risa hay que conocer a estos dos personajes, pero os prometo que da mucha risa. El de gafas es Juan, nuestro conductor de la guagua, el otro es el gran Pepe, uno de nuestros actores que nos ha echo reir hasta la saciedad.


miércoles 23 de diciembre de 2009

Doggie Howser vuela en globo

Hay noches que llego a casa y siento la necesidad de escribir algo en este blog. Al fin y al cabo no deja de ser mi bulín. Y hoy, no siento más que el deseo de reflexionar en voz alta. Llevo un tiempo un tanto plomazo, yo misma que hablo me lo noto y quienes me escuchan (¡gracias!) seguro que también. Y lo que me pasa por la mente es saber quién soy y en quién me voy convirtiendo y si eso es lo que me gusta o no. A esto es lo que esas expertas a las que admiro llaman empoderamiento personal. Me sé la teoría, pero aún no tengo las pautas para llevarlo a la práctica.

Me siento más bipolar que nunca, con puntos de euforia (y que bien me lo paso) y puntos de caída libre (ahí no lo disfruto tanto…). Así me siento, como si fuera dentro de un chiringuito de playa enganchado a un globo aerostático. Y si echo mano del recuerdo de las últimas pelis que he visto sobre globos, soy consciente de que acaban estrellándose en algún lugar. Espero que no sea mi destino.

Tengo ganas de agarrar las riendas de mi globo y dirigir yo su dirección.

Ahora mismo me siento como Doogie Howser, ¿os acordáis? El de la serie “Un médico precoz”, que todas las noches escribía sus experiencias personales y quirúrgicas en un PC del año mil.

martes 22 de diciembre de 2009

Encantada de conocerlas

Hoy he conocido a… llamémosla B. Tiene 20 años y dos hijos, niño y niña. Es española y le encanta llevar a sus críos a la piscina de bolas del Centro Comercial. Su niño P. se parte de risa tan sólo con que le digas “vamos a las bolas”. También he tenido la gran suerte de que la brasileña A. me dejara coger a su bebito de dos meses (me duele un poco el brazo de sostenerlo). Mientras le mecía, se ha acercado un niño chino con nombre falso, español, digo falso porque él tiene el suyo auténtico chino. Le ha dado un besito al pequeño en el moflete y me habría encantado fotografiarlo. Tiene sólo un año y se ha dado un buen golpe al tropezar con sus pasos torpes propios de la edad. Vestía un pijamita de mono que apenas le permitía movilidad en las rodillas. También estaba N., es rumana y no sabe muy bien español, más o menos como la madre del niño chino. Estaba triste, iban a venir a buscarla por navidad y no lo han hecho al final. “Al menos estoy con mi niña”, me ha dicho, y he conocido a su niña, se llama S., y tiene ciertos problemas de comportamiento. Es un poco agresiva con cinco años.

He vuelto con el pelo pringoso porque el niño chino me ha enredado su pirueta en un mechón. He vuelto de nuevo con sentimientos encontrados, con ganas de haberlas abrazado más. Tan sólo una supera la treintena, otras apenas han llegado a la mayoría de edad, y ya han vivido cosas tan trágicas que nadie debería vivir. Mientras te lo cuentan, se les humedecen los ojos. Y me sigue sorprendiendo que haya gente que no lo entienda. Me encantaría que esa gente se pasara un día por una casa de acogida.

lunes 21 de diciembre de 2009

Una vez más, bravo por Gabilondo

Hoy ha sido otro de esos días que me he alegrado de que el zapping me dejase en Cuatro. Estupenda, como muchas veces, la opinión de Iñaki Gabilondo en el informativo de esta noche hablando del fracaso que ha supuesto la Cumbre de Copenhague.

"Las izquierdas deberían estar oponiéndoles severa resistencia, pero, al parecer, no están para esos trotes. En España, desde luego, la energía de la izquierda se consume en el cuerpo a cuerpo cotidiano con sus rivales electorales. De forma que empieza a vislumbrarse algo muy notable: los partidos de izquierda quedarán reservados para gestionar y para analizar demoscopias. Es decir, para ganar o perder, dentro del actual statu quo.


Pero para los asuntos de fondo, como el cambio climático, o para desafiar un orden mundial injusto, tendremos que confiar en el impulso de los movimientos sociales, como los movimientos antiglobalización, que están acreditando claridad de ideas, coraje y determinación. Lo de copenhague ha sido una decepción. Otra."


Si queréis leerla entera, pinchad aquí.

Una de morboooo... y con cánticoooo!

Qué curiosos que somos los humanos. Cómo somos capaces de despertar distintos sentimientos y percepciones en distintas personas. Hablemos del morbo (de lo que yo entiendo, no como lo entiende la RAE, que lo define como “interés malsano”, en el morbo que yo creo, ¡es muy bueno!) , ¿por qué te dan morbillo determinados sujetos y otros no? A mi he descubierto que me empiezan a hipnotizar un poco ciertos hombres altos, creo que voy a volver a reordenar mis gustos y criterios. Y me he dado cuenta de que hay algo más que el “me gusta” o el “me atrae”, se trata de un sentimiento magnético que, sin saber por qué, alguien te produce, y no puedes separarte, ni dejar de mirarle, ni escucharle aunque no sepas lo que dice, ni dejar de desear que se acerque un milímetro más, pero temiendo que lo haga, por si no respondes de tus actos. Ayy, ayy, ayy, canto y no lloro, tararirubi.

domingo 20 de diciembre de 2009

De potingues


Este es un post a lo ragazza o cosmopolitan. Hablemos de trapos, de ponernos guapas, de potingues de la cara. ¿No os pasa que el día que queréis ir más guapa todo se tuerce? A mi sí. ¿No os pasa que decidís compraros un maquillaje super caro y os salen granos al día siguiente? A mi sí. ¿No os pasa que el día que menos os importa ir arregladas todo el mundo os dice que váis guapa? A mi sí (poco, la verdad). ¿Y no os pasa que mientras más creéis que váis hecha un harapo más ligáis? A mí sí. Conclusión: pasarlo bien o gustar es indpendiente a los trapos y a los potingues.